poeta inca

“Los poetas no tienen pudor de sus aventuras; las explotan".. —Nietszche. "Afuera nunca compro sueños serios mucho menos si ya son usados. Mis sietes corazones rotos laten bien de frente nunca de costado"

Categoría: POETA INCA

CELEBRAMOS EL TRIUNFO ABSOLUTO DE LA HEMBRA HUMANA EN EL ARTE Y LA LITERATURA

prensa

Diario la Industria de Trujillo (Perú) | Sección B4 | Edición del 13.03.2014

Publican en la red antología del evento
“Poesía Hembra”

CONVOCATORIA LA REALIZÓ KARINA BOCANEGRA, DIRECTORA DE ‘DIABLOS AZULES’
Luis Fernando Quintanilla
luisquintanilla@laindustria.pe

El término ‘hembra’ sonaba fuerte para una convocatoria poética. Pero eso era justamente lo que quería lograr Karina Luz Bocanegra, la irreverente poeta y gestora cultural que dirige la asociación cultural ‘Diablos Azules’, cuando en marzo del año pasado lanzó la convocatoria en la red para conformar una antología internacional. La literata quería desaparecer el término ‘poetisa’, que es un vocablo despectivo, y ‘femenina’, que suena a mujer sumisa, entregada, noble y otras características ‘atribuíbles’ a la mujer.
La respuesta fue abrumadora: se recibieron cerca de 100 postulaciones provenientes de mujeres escritoras de Argentina, Colombia, España, Rep. Dominicana, Venezuela, México, Uruguay, Perú, E.E.U.U., Puerto Rico, Chile y El Salvador.
«La Antología Literaria Internacional ‘Poesía Hembra’ nació de un sueño azul cuando muchas puertas se nos cerraron y tuvimos a bien construir ventanas gigantes por donde entrara la luz de la Revolución, acompañada de un nuevo amanecer donde la hembra humana exista plenamente», señala Karina Luz Bocanegra.
Ella fue la encargada de seleccionar los mejores poemas, teniendo en cuenta como criterios la calidad literaria, la originalidad, el estilo y el mensaje. «La idea era rendir un homenaje por el Día de la Mujer este 2014, pero dando enfoque positivo», precisa la gestora cultural.
Finalmente, las poetas que quedaron en el tamiz final fueron: Anahi Duzevich Bezoz (Argentina), Andrea Del Pilar Naranjo Morales (Colombia), Angélica Hoyos Guzmán (Colombia), Berenice Pacheco Salazar (Rep. Dominicana), Dira Martinez Mendoza (Venezuela), Eugenia Elizondo (México), Eugenia Sánchez Acosta (Uruguay), Margarita Díaz Chávez (Perú), Pamela Rodríguez (Perú), Patricia K. Olivera (Uruguay), Taty Torres Díaz (Chile).

Lanzamiento Mundial
La antología fue lanzada al mundo virtual el sábado 08 de marzo, fecha desde la cual puede verse en forma gratuita en la web.
«El día del lanzamiento tuvimos más de 500 visitas en la página web, ha sido una respuesta que me ha sorprendido, y las mujeres literatas buscan espacios y se emocionan cuando ven que son consideradas en toda su magnitud», refiere Bocanegra.
La poeta descarta una publicación de la antología en un libro físico, pues señala que prefiere evitar las incomodidades de buscar auspicios; más bien, dice que el ciberespacio ofrece una ventana mundial para que los textos de estas poetas ‘hembras’ puedan ser leídos y apreciados por cualquier persona.
Asimismo, tiene proyectado traducir todos los poemas antologados al inglés para llegar a un universo más amplio de lectores.
«La Literatura como universo sublime inenarrable necesita de la iridiscencia que habita en lo que llamamos POESÍA. En este plano físico no alcanzaremos a cognocerla; sin saber lo que ella significa, plasmamos en nuestro limitado lenguaje destellos del alma humana.», reflexiona la escritora.
En este contexto, argumenta que esta convocatoria poética de mujeres reivindica a personajes que lucharon por el desarrollo del género femenino en la sociedad, tales como Flora Tristán, Juana de Arco, Santa Teresa de Ávila, Mary Wollstonecraft, Jane Austen, entre otras.
«Estoy agradecida por tan elevada calidad literaria, saludo enérgicamente a todas las postulantes y las invito a continuar el derrotero esencial que define su existencia si es genuino y auténtico, concluye Bocanegra.

!ELDATO
Versos en la web

Los poemas de las 11 escritoras seleccionadas, que cuentan con el prólogo de la escritora liberteña Dina Sánchez Baca, puede verse en la página web: http://antologia.diablos-azules.org.
!MÁSINFO
Nuevos proyectos
La escritora Karina Luz Bocanegra, directora de la asociación Diablos Azules, dice que está programando un nuevo libro de poesía denominado El Ángulo Abierto de la Noche que será publicado próximamente.
!TENGAENCUENTA
«Ser mujer es mucho más que un constructo cultural sometido a los deseos masculinos, es mucho más que ser un ente receptivo y creativo, es mucho más que ser un útero y un consuelo, es mucho más que ser poeta o artista. ¡Que brille la noche! La noche es nuestra, el miedo no existe, la vida aúlla con satisfacción, nos espera. Mujeres del mundo, mis palabras son suyas, y mi lucha, ya no es sólo mía. Diablosazules es un vehículo cualquiera para alcanzar la revolución cultural.» (Pasaje del manifiesto Diablos Azules).
——

Fuente: Diario la Industria de Trujillo (Perú) / Sección B4 / Edición del 13.03.2014

Mención Azul:
Agradecimiento a Luis Fernando Quintanilla, destacado periodista del diario La Industria, por su amplia y vivificante cobertura. ¡Que brille la noche!

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Las mejores voces de mujeres artistas de la palabra en Latinoamérica: http://antologia.diablos-azules.org/

FUENTE: DIABLOS AZULES

TROVADORA, UNA VOZ QUE LLENA DE VIDA | PAMELA JANET RODRIGUEZ | PERÚ

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¿Qué me vas a cantar? Alegorías colgadas en pentagramas sonoras; notas que brotan como milagro en tu boca, fuego que enciende la ola. Mi pequeña trovadora sustancial.  En realidad, sólo escribo para recordarte la importancia de mi silencio. Pues anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de mis palabras. Asistiré a tu recital de campos, arcoíris y flores pintadas con crayolas de párvulo. Y aplaudiré tu éxito. En mi necesidad de escuchar lo que quisiera escuchar de ti por satisfacer las necesidades de mi propio existir, silencio y soledad.  El arte por el arte mismo y mi vacío no tenga nada que ver con tu decir.

La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia. Entonces, busco verdades en tus melodías que sólo concibes para regocijarme y hacer menos silencioso mi destino y el de los demás que te escuchan sin pedir nada a cambio, y sólo apaciguar sus propios silencios, pintándolos de esperanza al entonar tu belleza y nada más. Pienso. Mi pequeña trovadora de campos de arco iris y flores pintadas con crayolas para no denostar la vida. Buscar la belleza en la inevitable crueldad del existir. Cadencias melódicas para no desistir. Quiero pensar entonces, que de eso se trata las trascendencias de tu pentagrama. Artesana de Esencias Primarias, de rebelión, verso y palabra. Qué en Tiempos Duros, ingente haces tuya la demanda, el despliegue de los cantos libertarios, que entonas en rebeldía aquella insurrección natural, de esta vileza sociedad; con sus pautas infringidas, con sus normas, que oprimidas, de pedazos se aniquilan…Entonces nuevamente expresión que en la batalla, tus ojos un ciclón; poesía en movimiento. Tú que no te abandonas a la maldad del mundo sino que te levantas y de a pocos vas cambiando insignificancias, hasta pelear por cambiar trascendencias, porque hay trovadoras como tú que llenan silencios con belleza que demuestran que no hay que perder las esperanzas. Me alisto para asistir a tu recital de unos cuantos, pero semillas para sembrar un bosque. No me visto; me desvisto mejor. Esa será mi forma de llamar tu atención y hacerte entender que sí necesito de esa parra o taparrabo que lanzarás a los desposeídos como yo.  La belleza que hay en la verdad de tus versos, sin saberlo tú, me resucitará de mi muerte en vida y podré verme en el espejo otra vez, con esperanza. ¿Volveré a ver campos de arco iris y flores pintadas con crayolas desde mis ventanas al renacer? Tiempo al tiempo. Ahora ¡Silencio! Las luces del teatro se apagan y el escenario se enciende. Las cortinas se parten por el medio y se recogen deslizándose a los lados. Tu presencia crea la expectativa; tomas aliento y bebes una copa de ambrosía.

El vino embellece tu alma,

te da la chispa apropiada,

te presientes más hermosa;

y lucen eternos tus ojos,

desnudada y anudada,

asomada entre pinares.

Tu gesto;

en el vino, una diadema,

en la luz, un verso eterno,

en penumbra, una quimera,…

Veo tus labios entreabrirse y la melodía de tus primeros versos escapa incluso a tu voluntad. Ahora le pertenece a tus fieles acólitos que embelesados te escuchan. Yo me convierto en guerrera primitiva y en cazadora de mi propia muerte pues me darás la vida después de tu última estrofa. Confío en el poder de tu belleza y me desangro a voluntad. Te escucho y me acomodo en mi butaca.  Tu verbo hace luz,  al sonido de mis Párpados.  Mis ojos ven dibujados tus versos con crayolas de colores de arco iris.  Palabra por palabra, comas y puntos, en cada inflexión de tu voz al decir. Sonrío, cerrando los ojos y dejándome ir; creyendo, al menos, despertar en tus campos. Esperanzada en el renacer, por la mágica potencia de tu voz.

Y ahora mi alma suena

a una eufonía

que  me vence,

y ahora mi alma siente

como una estrella que emerge.

Mis canciones no tienen más mérito que el personaje que está en ellas” – Chabuca Granda

 

INVIERNO | PAMELA JANET RODRIGUEZ | PERÚ

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Como lluvia estucada en la sombra,

aspiro fruto y semilla.

Hojas de sal

en la boca;

sin augurios ni mar,

culmine desierto ausente de glorias.

Un ligero toque de verde,

pobre y desgastado,

andariego inmóvil,

se vuelve helado.

PERÚ ©PAMELA JANET RODRIGUEZ

Demencia senil

Demencia senil
Altos corredores
aleados con gotas de aluminio
¿Qué es esto de perderse y encontrarse?
En este aforismo venidero
un agudo cincel congela su canción alborotada
y el delirio abre sus rejas de ayer.
Címbalos, avispan el cerebro cual chispa
¡Oh ciudad de los gritos!
Libérale en cordero de Dios y sacramento.
La guardia civil siembra fusiles y pólvora negra
serpenteando en su cabeza,
estallan en guerra.
La vejes no entiende de tiempo,
perdido en reloj sin manija
con locura se cobija,
embarcándose en telegramas
de voces viejas y heladas;
Siempre viajan
en el lado equivocado,
donde al sol le entra pereza,
donde el respaldo está helado.
Viajan solas las memorias;
en esencia consumada,
la visita de su adiós,
de su brisa contenida
Ya no hablan,
ni siquiera escuchan;
cierran los ojos y miran
los cuerpos recién nacidos,
a los que ya no tiene vida.
En tanto que la profundidad lo envuelve,
un muro llora sin poder autorretratarse…

La poesía lírica entre los Incas

Lo que bien sabemos sobre los incas es que tenían un sistema de nudos o Kipus con el cual podían representar sus ideas. El sistema de kipus, con sus nudos de colores diferentes, colocados a diferentes alturas sobre un cordón, constituye un momento claramente definido en la evolución de las formas de expresión grafica por las que la mayor parte de los grupos humanos pasan. Aunque los kipus numéricos fueron los mas numerosos, algunos autores creen que,  esos, hubieron kipus ideológicos, en los cuales los nudos y su colocación en el cordón se hallan en relación con un texto histórico aprendido de memoria o con un texto literario. Se cree que los kipus servían para mucho mas que una mera ayuda para la memoria y recordar números. Es posible que este sistema de nudos también servia para repetir poemas, leyendas, historias y leyes.

“La poesía quechua -dice Riva Agüero- es blanda, casta, dolorida, de candoroso hechizo y bucólica suavidad, esombrecida de pronto por arranques de la más trágica desesperación” Aunque este juicio pueda resultar exacto, se ha exagerado, sin embargo, al decir que los hombres que poblaron el Tahuantinsuyu -o imperio de los incas- constituyeron una nación siempre triste, en la época de poderío y ufanía; cuando la tierra temblaba al paso de los ejércitos de Pachacuti o de Túpac Yupanki, el inca no era un pueblo melancólico; tal vez lo haya hecho así el cautiverio, la expoliación, la humillación y el despojo de que ha sido objeto por parte de los conquistadores blancos y sus descendientes. La descripción de las grandes fiestas como la de Intip-Raymi, la del Huaracu, la de Situa, la de Cusquie-Raymi y tantas otras que nos narran los cronistas de Indias, con profusión de color, de movimiento, de ritmo, de fuerza, demuestran que si no eran una nación bulliciosa y alegre, tampoco estaban dominados por una melancolía general, como con harta frecuencia se sostiene.

Según el  antropólogo, arqueólogo, etnólogo e historiador español José Alcina Franch hay que olvidar las nociones básicas de versificación española para comprender la estructura del verso en el poema quéchua. La musicalidad, la medida del verso en relación con la música que serviría para cantarlo, son elementos fundamentales variables. Los arawikus o poetas incas siempre prefirieron los versos cortos, de cuatro, cinco o seis sílabas y raras veces los de ocho. Los poemas incaicos mas comunes tratan del hombre poniéndose en contacto con la divinidad donde expresa sus sentimientos religiosos. Es entonces una oración aunque puede ser un himno. Estos poemas son mejor conocidos como jaillis sagrados. De los jaillis como oraciones es muy común encontrar al hombre tuteando al Dios. Viracocha, el Dios creador, es el Dios al que más se dirigen en estos poemas. El jailli sagrado era cantando en festividades religiosas, acompañado de música y posiblemente de danza también.

Otro tipo de poema quéchua es el jailli agrícola. Este tipo de poema es una canción realizada por los campesinos para descansar de su tarea, alude al trabajo concreto que ha reunido a hombres y mujeres en el campo. El wawaki, similar al jailli agrícola era una canción de tipo dialogada. El wawaki parece tener una directa relación con las festividades a la Luna, provoca acercamientos entre ambos sexos: de ahí que los temas mas frecuentemente desarrollados en estos cantos se refieran al amor fácil entre jóvenes, conquistas y galanterías. Al arawí es conocida como la canción amorosa. De este genero nacen dos otros tipos de poemas o cantos amorosos. El primero es elwayñu que es caracterizado por el amor leve, puro, lírico. El segundo tipo de poema es conocido como el qhashwa. Esta es una canción cantada y bailada por parejas de jóvenes en las sementeras. Por último, el urpi (la paloma) viene a ser una canción nostálgica y doliente en la que se canta el dolor del poeta. Por eso pueden llamarse poemas causados por la mujer-la paloma.

Quita Urpi
(La Paloma Agreste) (ejemplo de un poema urpi)

¿Qué viene a ser el amor
palomita agreste,
tan pequeño y esforzado,
desamorada;
que al sabio más entendido,
palomita agreste,
le hace andar desatinado?
desamorada.

Oración Primera al Hacedor
(ejemplo de un poema jailli sagrado.)

!Oh Wiracocha del principio del mundo,
Wiracocha del fin del mundo,
Wiracocha principal y bello!

!Oh Creador, Providente!
que diciendo:
”Sea el hombre,
sea la mujer”

a todos hiciste.

Creado y colocado
por ti (en este mundo)
pacíficamente
y sin cuidados
viviré.

¿Dónde estás?
¿estás afuera?
¿estás adentro?
¿estás en las nubes?
¿estás en la sombra?
¡Escúchame, atiéndeme!

¡Concédeme este ruego!
Hazme vivir
por tiempo indeterminado,
protégeme, susténtame!

Y a través de esta ofrenda

recíbeme,

donde quiera que estés,
¡Oh Wiracocha!

Madre Luna
(ejemplo de un poema wawaki)

Luna, reina y Madre
por la bondad de tus aguas,
por el amor de tus lluvias
estamos llorando,
estamos sufriendo.

La más triste de tus criaturas
de hambre,
de sed
te está clamando.

Padre, conductor del mundo,
¿dónde estás,
en el cielo,
en la tierra
o en algún otro mundo cercano?

Obséquiale con tus lluvias
a este siervo,
a este hombre
que te implora.
Coexistían, en el Tahuantinsuyu, dos tipos de población: la de los “IIactarunas” o nativos, que eran los conquistadores, los fuertes, los amados o descendientes de Inti, el Sol y de Pacha Quilla, la deidad lunar, los que hallaban altaneros el mundo de Pacha Mama, la tierra, para los cuales no había motivo de tristeza, y la de los “mitimaes” o masas de pueblos vencidos, que eran dispersadas por distintos puntos del imperio, a fin de que, disueltos en el conglomerado mayoritario del elemento étnico incásico, desmayaran sus rebeldías, enflaquecieran sus bríos levantiscos y de padres a hijos se borrara el recuerdo de sus nacionalidades, como si hubieran sido un sueño. Los “llactarunas” tuvieron una poesía oficial: de ellos fueron los cantares de gesta, como el de Manco Cápac y los Ayar, como el de Yawar-Waka, el de Pachacuti, el de Anco Huaillo y otros cuyas prosificaciones y refundiciones forman la materia prima elaborada por los cronistas españoles y mestizos; de ellos fue el jailli -himno, ya religioso, ya heroico-; de ellos fue también el teatro.

La poesía triste, la esencialmente pesimista y doliente, fue la de los “mitimaes”. Los traslados, por la fuerza, de poblaciones en masa, dieron lugar a separaciones y a conflictos afectivos: padres alejados de sus hijos, amantes arrancados de los brazos, uno del otro, hermanos que nunca se volverían a ver, y cónyuges cuyos vínculos eran rotos brutalmente. La congoja del amor, el mal de ausencia, como bien lo hace notar Luis Alberto Sánchez, dio origen al género poético que cultivaron los “haravecos”; en cambio, la literatura oficial fue elaborada por los “amautas”. Dentro de ésta hay asimismo, un elemento que juega un papel preponderante en el imperio incásico: el religioso. El cielo era, para el hombre del Tahuantinsuyo, un imperio divino: lo había creado Inti, el Sol, un inca celestial, rodeado de un cortejo de estrellas vasallas, entre las cuales de destacaban Chaska -el paje solar, el planeta Venus- y el rojo Pirua -el planeta Marte- al cual, según viejos cantares épicos, ascendió Manco Cápac después de su muerte. Los incas superaron tal vez en los últimos tiempos la concepción cataclísmica de las edades del mundo y concibieron al cielo estrellado como armonía; en cambio, los aztecas y demás pueblos del México central, lo vieron como conflicto, como una tremenda lucha de dioses por el dominio del universo. Entre los nahuas imperaba el espanto cósmico; entre los incas, éste parece haber sido bastante aminorado.

Hay un himno que el autor anónimo pone en boca de Manco Cápac; todo él está presidido, no por el duro signo del miedo, sino por un sentimiento afectuoso y confiado, aunque se adivina también el orgullo del monaca divinizado, que se siente capaz de conversar con la suprema deidad. El “Jailli”, que damos en la traducción de Jesús Lara, comienza así:
“Viracocha,

poderoso cimiento del mundo,

tú dispones:

-Sea éste varón, sea ésta mujer…”

Ello nos revela que los incas creían en la llamada “doctrina del nombre”, la cual se observa en las literaturas de los pueblos primitivos: entre los sumerios y babilonios, entre los egipcios, los chinos, los hindúes, los hebreos e incluso entre los mayas americanos, como lo señala el Popol Vuh, su principal libro sagrado. Según éste, para crear un objeto es preciso pronunciar su nombre, en medio de determinados ritos mágicos. No obstante, otros traducen dicho pasaje de distinta manera:
“tu dispones:

-ya seas varón

ya seas mujer”

y en tal caso habría que considerar si los incas concebían a la divinidad como a una fuerza bisexuada o cuyo sexo no puede determinarse.
“Señor de la fuente sagrada

tú gobiernas hasta al granizo.

………………………………………….

Oyeme,

Tú que pemaneces

en el océano del cielo…”

Los pueblos primitivos -los incas entre ellos- concebían al cielo como a un mar de arriba; cuando se abrían sus compresas caían las aguas en forma de lluvia. Hay muchos viejos relatos egipcios que se refieren a la barca del Sol; también puede citarse al respecto el texto hindú con que se inicia el Manava Dharma Sastra e incluso los versículos 6, 7 y 8 del capítulo I del Génesis bíblico, así como las concepciones cósmicas de los aztecas y los mayas. El poeta pregunta luego al dios Viracocha:
“¿Dónde estás

-como si no fuera

yo hijo tuyo-

arriba, abajo, en el intermedio,

o en tu asiento de supremo juez?”

Aquí el autor anómimo inquiere, asombrado, la razón por la cual la deidad se esconde de sus hijos y cuál es el lugar donde misteriosamente mora; estas preguntas anuncian una evolución del pensamiento de ese pueblo porque ya no da al dios superior una residencia concreta, como se encuentra en la concepción de otras naciones primitivas.

Aparte de los himnos cantados en loor a las deidades, puede observarse que la poesía lírica de los incas presenta suaves versos, llenos de musicalidad, como que son hechos, un poco de suspiros de quena, un poco del blancor de sus montañas; a veces son extraordinariamente breves, pero de una dulzura que se expande como un perfume; tal este ejemplo:
“Las gotas de agua

que en las flores amanecen

son lágrimas de la luna

que de noche llora.”

En otro “taqui” o canción, el “haraveco” anónimo se lamenta de no tener un “quipu” para contar, tristemente en él, todas las cosas hermosas que día a día desaparecen, pero también aspira a que ese “quipu” sea digno de dichas bellezas fugitivas -simbolizadas aquí en flores y lunas- y por eso quiere uno que sea del pelo milagroso de una llama de oro y que a la vez resulte resistente y suave:
“Una llama quisiera

que de oro tuviera el pelo.

brillante como el sol,

como el amor, fuerte;

suave como la luna

que la aurora deshace

para hacer un quipu

en el que marcaría

las lunas que pasan,

las flores que mueren.”

El tema de los “mitimaes” dio también hermosos, pero tristes cantos de amor; la amada ausente es comparada con la “urpi” o paloma, a la cual se busca continuamente.
“¿Dónde estás, mi urpi?

De noche y de día te busco.

Acaso lloras, perdida

por una “jalca” lejana

sin tener como volver.

Pregunto a todos por ella:

tal vez encuentre su rastro

para correr en su busca.

¿Dónde estás, mi urpi?

De noche y de día te busco”

Esos son algunos de los temas de la poesía en el imperio de los incas, pero las recopilaciones o copias hechas por distintos autores: Molina, Salcamayhua, Wamán Poma, Farfán, Mesa, Alomías Robles, Anchorena, Basadre, e incluso las colecciones de Vázquez y Méndez nos muestran variantes en la temática: así, los cantos a Pacha Mama, deidad agrícola, a la cual se ruega que tenga al inca quieto y pacífico sobre la vastedad de su suelo o que de vicuñas al cazador y no le haga sufrir el vértigo de las montañas. Otros textos son inspirados por diferentes temas, como ser el de la lírica heroica de los guerreros incas que cuidan la seguridad del imperio, desde el estratégico e imponente fortín de Sacsawamán, que cierra el camino de las invasiones a Cuzco y que armados de honda y de maza saben que les está confiado, a la entereza de su sangre, el honor del imperio y la vida de sus esposas y de sus hijos.

Sarmiento de Gamboa recuerda que “en las fiestas del triunfo los prisioneros iban con ropas largas y borlas para distinguirlos; marchaban con los ojos bajos y así entraban en la imperial Cuzco. Los vencedores iban representando sus victorias con danzas y música y llegaban a la casa del Sol donde depositaban sus despojos”.

Y lo mismo afirma otro cronista, Montesinos, al señalar que “representaban las hazañas en figuras pintadas y coreográficas, acompañadas de narraciones y cantos”.

Las canciones de prisioneros, las canciones para alejar los pecados en el momento de quemar el “Ischu” y también las rondas que danzaban las parejas de jóvenes, de noche, junto a las sementeras, al compás de la “antana” y de la “quena”, en las fiestas de la recolección de las cosechas, son ejemplo de una poesía musical que se encarnó en el alma de un pueblo y que no ha muerto, porque aún se escucha en la lejanía de la puna, en los valles andinos, en los desfiladeros , jundo a las ruinas de los “tampus”, al pie de las “huacas” y las “achachilas”, en medio de los rebaños de “llamas” y de “alpacas”, distribuyéndose su pentatonía en notas suaves de luz y sombra y que nacieran ya de la “quena” soñadora, ya del “pingullo” largo y sonoroso, ya del “charango”, hermano indígena de la vihuela.

Hoy, si, esa poesía es un lamento fino y prolongado, una queja como la del pájaro “pukuy-pukuy”, las lágrimas de una raza oprimida hecha sonoridades difusas; mañana tal vez sean trueno.

Citemos, en fin, por último, algunos fragmentos de un canto de amor, donde se expresa, con gracia y delicadeza, esa añoranza que se siente por la amada ausente, que demuestra la sensibilidad íntima de la poesía quechua. En este poema, también traducido del quechua por Jesús Lara, la separación se produce por la negativa de los padres de la muchacha a entregarla como esposa al poeta:
…………………………………………………………….

“Si fuera flor de chinchircoma

en mis sienes y en el vaso de mi corazón

te llevaría.

Pero eres un engaño

igual que el espejo del agua.

Igual que el espejo del agua, ante mis ojos

te desvaneces.

¿Te vas, amada, sin que nuestro amor

haya durado un día?

He aquí que nos separa

tu madre desleal para siempre

He aquí que la enemistad de tu padre

nos sume en la desgracia.

¡Cómo el recuerdo

de tus ojos reidores me embeleza!

¡Cómo el recuerdo de tus ojos traviesos

me enferma de nostalgia!…”

Dejemos que el “haraveco” o poeta inca taña su quena, suave como la luz de una estrella, dejémosle que se aleje, hermanado con su sombra, que la luna pinta en la puna; como pájaro sin nido dejémosle alejarse. Tal vez la música de su corazón sólo sea escuchada por su rebaño de llamas y por la naturaleza demoledora, calcinada e incomprensiblemente sorda.

La poesía de los incas fue de carácter sentimental, agrario, pastoril, religioso y guerrero. Casi todas fueron expresadas por medio del canto, lo que advierte que la música fue una magnífica compañera de la poesía.

Tenían el carácter de invocaciones, plegarias y loas. Se hicieron poemas en honor a los dioses, como esas bellisimas composiciones que recogieron los cronistas sobre Huiracocha y el sol, que exteriorizan el alto grado de espiritualidad que alcanzó este pueblo; son muy emocionantes y traducen el gran deseo por saber algo de sus dioses.

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